Medioambiente
Ortiz Luna: “El exceso de material vegetal en los bosques aumenta el riesgo y la intensidad de los incendios”
Advierten que, tras una temporada con pocos focos, el riesgo puede aumentar si no se intervienen los bosques.
La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén avanza con el Plan Estratégico de Reducción de Combustibles Vegetales, una política clave para prevenir incendios forestales y rurales en toda la provincia. La iniciativa se enmarca en la Ley Provincial N.º 3555, que creó el Sistema Provincial de Manejo del Fuego y promueve un abordaje integral que incluye prevención, presupresión, supresión y sanción.
En diálogo con Arriba Montañeses, la secretaria Luciana Ortiz Luna explicó que la puesta en marcha del plan responde a una advertencia técnica tras la última temporada de incendios. “Habíamos terminado la temporada más pesada con 115 incendios forestales, después se sumaron dos más, y estábamos muy orgullosos del resultado”, señaló.
Sin embargo, ese balance positivo encendió una alerta. “Nos dijeron: no se queden tranquilos en la gloria, porque el hecho de que no haya habido grandes incendios también implica que quedó mucha carga de combustible acumulada”, explicó. Y agregó con crudeza: “Esa carga puede llegar a duplicar la peligrosidad frente a un incendio forestal”.
A partir de ese diagnóstico, la provincia comenzó a aplicar estrategias utilizadas a nivel internacional. Una de las principales es la reducción del material combustible en los bosques. “Todo lo que no se llevó el fuego hoy hay que bajarlo al máximo posible para la próxima temporada”, sostuvo Ortiz Luna.
El trabajo se inicia con tecnología: drones sobrevuelan las zonas críticas para generar mapas detallados del territorio. “Se hacen divisiones como cuadrículas, porque el fuego se comporta distinto según el tipo de terreno”, indicó. En ese sentido, explicó un concepto clave: “Nos enseñaron que el fuego es como un gran depredador herbívoro, y cuando encuentra un terreno homogéneo, es mucho más feroz”.
Por eso, el plan apuesta a generar un “modelo mosaico”, que consiste en intervenir el bosque de manera desigual. “Una parte queda igual, otra bien baja y otra intermedia. Cuando el fuego encuentra un terreno heterogéneo, pierde intensidad”, detalló.
Las tareas en territorio ya están en marcha con brigadistas del sistema provincial, comunidades mapuches y organizaciones. “Se está trabajando con poda, raleo y aprovechamiento de la leña. Lo que se puede usar se distribuye en las comunidades, y el resto se elimina”, explicó la funcionaria.
En este punto, Ortiz Luna advirtió sobre una medida que será visible para la población en los próximos días. “Van a ver mucho humo, pero no se asusten: somos nosotros haciendo quemas prescriptas para eliminar residuos antes de la llegada de la nieve”, aclaró.
Los trabajos se concentran especialmente en zonas de riesgo de interfaz, es decir, donde conviven áreas forestales con viviendas. “Los puntos más críticos son donde hay personas cerca”, afirmó. Actualmente, las acciones se desarrollan en regiones como Aluminé, Pulmarí, Junín de los Andes, Villa La Angostura y el norte neuquino.
Además, en San Martín de los Andes se implementa un programa específico con participación vecinal. “Los vecinos aprenden a gestionar su propio entorno y reducir el riesgo en sus terrenos”, explicó. También se prevé la instalación de reservas de agua para mejorar la respuesta ante emergencias.
Finalmente, Ortiz Luna resumió el enfoque del plan con una lógica clara: “Hay una temporada de fuego donde atacamos y otra donde trabajamos en la reducción del combustible. Esto es prevención pura”.