Reforma Juvenil
El Senado sancionó la ley que baja la edad de imputabilidad a los 14 años
Con 44 votos a favor y 27 en contra, la Cámara alta aprobó el nuevo régimen penal juvenil impulsado por el gobierno de Javier Milei.
El Senado convirtió en ley el nuevo régimen penal juvenil que establece la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años para delitos graves. El proyecto, promovido por la Casa Rosada, fue aprobado por 44 votos afirmativos, 27 negativos y una abstención.
La norma contempla penas de prisión para adolescentes que cometan delitos graves que involucren violencia o muerte, aunque fija un tope máximo de 15 años de condena, aun cuando la escala penal o la acumulación de delitos supere ese límite. Además, prohíbe la prisión perpetua para menores.
El oficialismo logró el quórum con el apoyo de bloques de la oposición dialoguista. Acompañaron la iniciativa, además de La Libertad Avanza, legisladores de la UCR, el Pro y fuerzas provinciales. En cambio, el interbloque peronista votó en contra.
El presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales y miembro informante del oficialismo, Gonzalo Guzmán (LLA-Salta), defendió la iniciativa al sostener que se trata de “un régimen moderno, especializado”, con garantías de debido proceso y asistencia legal desde el inicio de la causa.
Desde el kirchnerismo, la senadora Lucía Corpacci (Catamarca) rechazó el proyecto y lo calificó de “invotable”, al considerar que el Gobierno apela al endurecimiento de penas para ocultar la situación social.
Por su parte, la radical Carolina Losada (Santa Fe) respaldó la baja de la edad de imputabilidad al señalar que los adolescentes “entienden lo que están haciendo” y deben asumir responsabilidad por delitos graves.
En el cierre del debate, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, acusó al peronismo de priorizar a los victimarios por sobre las víctimas y sostuvo que la ley “está del lado de los ciudadanos”.
Alcances de la norma
El nuevo régimen establece un abanico de medidas que van desde la amonestación y la prestación de servicios comunitarios hasta el monitoreo electrónico y la prohibición de salida del país para delitos con penas de hasta tres años. En casos con penas de hasta diez años que no impliquen muerte o lesiones graves, también se prevén alternativas a la prisión.
La privación de la libertad quedará reservada para delitos graves como homicidios, secuestros, robos con violencia y abuso sexual. Asimismo, cuando el adolescente cumpla dos tercios de la condena y se den las condiciones previstas en el Código Penal, el tribunal podrá disponer que el resto de la pena se cumpla bajo modalidades alternativas.
En la Cámara de Diputados se incorporó una partida presupuestaria de $23.800 millones para financiar la implementación del nuevo sistema penal juvenil, incluyendo la creación de establecimientos específicos para menores, quienes no podrán alojarse junto a detenidos adultos.
Desde la oposición, el senador Gerardo Zamora (Frente Cívico-Santiago del Estero) cuestionó la constitucionalidad de la norma al sostener que afecta facultades provinciales y aumenta los gastos de los distritos. En la misma línea, el kirchnerista Jorge Capitanich (Chaco) consideró insuficiente el financiamiento y advirtió que “el exceso de punitivismo no resuelve el problema”.
Tras la sanción del régimen penal juvenil, el Senado continuaba la sesión con el tratamiento de la reforma laboral, que el oficialismo busca aprobar antes del discurso presidencial de apertura de sesiones ordinarias.