Tetra Chapelco 2026
“Hay que tener cierto grado de locura”: Jeremías Sandoval y la pasión por el Tetra de Chapelco
A menos de dos semanas del Tetra de Chapelco, el atleta de General Roca se prepara para disputar su cuarta edición de una competencia que, según reconoce, lo lleva a entrenar durante todo el año.
El esquí aparece como su principal desafío, pero apuesta a la preparación en las otras disciplinas para llegar competitivo al 29 de agosto.
El Tetra de Chapelco 2026 ya comienza a palpitarse y, mientras se definen detalles del circuito y crece la expectativa por las condiciones climáticas que acompañarán la competencia, los corredores intensifican su preparación para una de las pruebas de aventura más exigentes de la Patagonia.
Uno de ellos es Jeremías Sandoval, atleta de General Roca, de 34 años, que el próximo 29 de agosto afrontará su cuarto Tetra de Chapelco. Su debut fue en 2023 y desde entonces participó en todas las ediciones.

“Hay un atractivo y una magia en esta carrera que hace que uno entrene todo el año por esta carrera”, contó durante una entrevista con FM de la Montaña. Para Sandoval, el Tetra tiene además un componente particular: obliga a estar preparado para escenarios que pueden cambiar completamente de acuerdo con el clima.
La carrera combina esquí, mountain bike, kayak y pedestrismo, cuatro disciplinas que requieren una preparación integral. Para quienes viven lejos de San Martín de los Andes, el desafío es todavía mayor, especialmente en el esquí.
En el caso de Sandoval, esa es precisamente la disciplina en la que reconoce sentirse en desventaja. “Me cuesta mucho la parte del esquí porque no fue algo que me haya criado, no es lo que puedo entrenar acá”, explicó.
Por eso, su estrategia pasa por fortalecer las otras disciplinas y minimizar el margen de error sobre los esquíes. El deportista considera que no es necesario ser sobresaliente en una sola especialidad, sino mantener un buen nivel general para afrontar las cuatro etapas.

Entrenar para lo inesperado
El clima es otro de los factores que Sandoval considera determinantes. Lluvia, frío, nieve, hielo o incluso un lago con oleaje pueden modificar las condiciones de una competencia que nunca se presenta exactamente igual.
“Vos llegás y no sabés con qué te vas a encontrar”, señaló, al destacar que esa incertidumbre es justamente parte del atractivo del Tetra.
Desde General Roca, su preparación implica buscar alternativas para reproducir algunas de las condiciones que encontrará en Chapelco. En el caso del kayak, por ejemplo, trabaja especialmente el equilibrio y la estabilidad utilizando embarcaciones inestables, con el objetivo de estar preparado ante posibles situaciones adversas.
Sandoval ya tiene experiencia en competencias similares. Participó en otros Tetra, incluido el de Catedral, y también compitió en Esquel. El año pasado terminó quinto en el Tetra de Chapelco, resultado que ahora busca mejorar.
Del motocross al crossfit
La historia deportiva de Sandoval también explica su perfil como atleta. Desde chico estuvo vinculado a la actividad física y pasó por disciplinas como rugby, crossfit y motocross.
Durante la pandemia, un accidente mientras practicaba motocross lo obligó a pasar seis meses en silla de ruedas. En plena rehabilitación comenzó a acercarse al crossfit y a entrenar desde sus posibilidades, una experiencia que posteriormente lo llevó a abrir su propio gimnasio en General Roca, donde continúa trabajando como profesor de Educación Física.
Hoy combina esa actividad con la preparación para el Tetra, una competencia que define como “monumental” y que, según admite, requiere cierto grado de locura para sostener los entrenamientos durante todo el año.
Una carrera que también se estudia
Sandoval no solo entrena: también analiza las ediciones anteriores de la competencia. Revisa las transmisiones, los tiempos, las transiciones y hasta detalles específicos de cada etapa para detectar errores y encontrar oportunidades de mejora.
En ese sentido, destacó el valor de la transmisión del Tetra, que además de acercar la competencia a familiares, amigos y espectadores de distintos lugares, se convierte para los propios corredores en una herramienta para analizar su desempeño.
Con la mira puesta en el 29 de agosto, Sandoval planea llegar a San Martín de los Andes antes de la competencia para reencontrarse con la nieve y adaptarse nuevamente a las condiciones del escenario donde deberá afrontar su cuarto Tetra.
El desafío está planteado. Y, como ocurre cada año, el clima será uno de los protagonistas. Con la posible llegada de la tormenta de Santa Rosa como condimento, todo quedará definido el día de la carrera
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