Salud
Luciana Piudo: “No todos los ratones colilargos tienen hantavirus y no hay que generar alarma”
Destacó que el mayor riesgo está en el contacto con secreciones contaminadas, especialmente en lugares cerrados y poco ventilados
La doctora en Biología y directora de Ecosistemas Terrestres del CEAN, Luciana Piudo, habló este lunes en Arriba Montañeses sobre el hantavirus en la Patagonia y pidió evitar la desinformación que circula en redes sociales y medios tras recientes noticias internacionales vinculadas a brotes de la enfermedad. “Está bueno volver a hablar del tema y separar la evidencia científica de aquellas cosas exageradas o no validadas”, señaló.
Piudo recordó que el hantavirus “no es una enfermedad nueva” y explicó que en Argentina existen cuatro regiones endémicas: el Norte, el Noreste, la región Central y la Región Sur, integrada por Neuquén, Río Negro y Chubut. En la Patagonia, el virus está asociado al ratón colilargo, un roedor silvestre que habita naturalmente en bosques y ambientes rurales.
“La particularidad que tiene la variante patagónica es que, en algunas circunstancias, puede haber transmisión entre personas, aunque eso no es lo más frecuente”, aclaró la investigadora. También remarcó que muchas veces existe confusión entre el ratón colilargo y las ratas urbanas. “El colilargo es un ratón silvestre, pequeño, que forma parte del ecosistema. Las ratas urbanas están asociadas a las personas y pueden transmitir otras enfermedades, pero no este hantavirus en nuestra región”, explicó.
Durante la entrevista, Piudo insistió en que el principal objetivo debe ser evitar que los roedores ingresen a las viviendas. “Lo primero es revisar por dónde entran: agujeros, espacios debajo de las puertas, ramas que llegan al techo. Uno puede sacar los roedores de adentro, pero si siguen teniendo acceso, el problema continúa”, indicó. Y agregó: “No es deseable ni factible eliminar los roedores silvestres, porque son parte de nuestro ecosistema. Estuvieron, están y estarán”.
La especialista explicó además que solo un pequeño porcentaje de los ratones colilargos porta el virus. “Alrededor del 5% puede estar infectado. El problema es que no podemos identificar cuál tiene el virus y cuál no, porque no presentan síntomas visibles”, señaló. Por eso, destacó que el mayor riesgo está en el contacto con secreciones contaminadas, especialmente en lugares cerrados y poco ventilados.
“El virus se transmite principalmente cuando respiramos partículas contaminadas provenientes de la orina, saliva o materia fecal del ratón infectado”, detalló. En ese sentido, recomendó evitar barrer en seco galpones o espacios cerrados donde pudo haber presencia de roedores. “Lo correcto es ventilar, humedecer y desinfectar antes de limpiar. Actividades como mover leña, fardos o entrar a galpones abandonados son las que requieren más cuidado”, afirmó.
Piudo indicó también que el otoño y el comienzo del invierno son las épocas en las que más suelen verse roedores en la región. “Disminuye el alimento en ambientes naturales y buscan refugio y calor cerca de las viviendas”, explicó. Finalmente, pidió a la comunidad informarse únicamente por canales oficiales y fuentes científicas. “Neuquén tiene más de 20 años de investigación sobre hantavirus y muchísima información validada. Hay que evitar generar falsas alarmas o escenarios que no son reales”, concluyó.