La preocupación por situaciones de violencia y amenazas en el ámbito educativo ya alcanzó a San Martín de los Andes. La semana pasada se registró un hecho en un establecimiento privado y, este lunes, otro episodio tuvo lugar en el CPEM 13, encendiendo alertas en la comunidad educativa local.
Desde el CPEM 13 informaron a este medio que se estaban comunicando con estudiantes y familias y evaluando las intervenciones a llevar a cabo de ahora en adelante
Frente a este escenario, el Cuerpo Colegiado del Consejo Provincial de Educación (CPE) emitió un pronunciamiento tras reunirse en sesión extraordinaria. En el documento, remarcaron la necesidad de sostener un enfoque pedagógico, “no punitivo ni exclusivamente legal”, para abordar situaciones que afectan el normal desarrollo de las clases.
El organismo, presidido por Glenda Temi y con participación de vocales del Ejecutivo y gremiales, reafirmó que las escuelas continúan siendo “los espacios más seguros para las y los estudiantes”, y subrayó la importancia de fortalecer el trabajo interinstitucional ante estos nuevos escenarios.
Desde el Ministerio de Educación se hizo hincapié en la corresponsabilidad social, destacando el rol de las familias, especialmente en relación con los hábitos digitales y la influencia de las redes sociales en niños, niñas y adolescentes.
Asimismo, se insistió en que la suspensión de clases no es una respuesta adecuada. Por el contrario, se planteó la necesidad de sostener a los estudiantes dentro del ámbito escolar, promoviendo instancias de escucha, reflexión y acompañamiento.
Entre las medidas anunciadas, el CPE avanzará en la elaboración de una Guía de Abordaje ante situaciones de amenazas o violencia, destinada a todos los niveles educativos. Esta herramienta buscará garantizar una convivencia democrática e incluirá acciones como jornadas de sensibilización y cambios de actividades frente a situaciones críticas.
Finalmente, el pronunciamiento también incluyó un llamado a los medios de comunicación a actuar con responsabilidad en el tratamiento de estos casos, evitando la difusión de información no verificada, el uso de lenguaje inapropiado y la exposición de menores de edad, con el objetivo de prevenir la revictimización y desalentar enfoques sensacionalistas.
En un contexto de creciente inquietud, las autoridades educativas insisten en reforzar el rol de la escuela como espacio de contención, aprendizaje y cuidado.