Sociedad
Conflicto en el Centro de Día: denuncias por el retiro de cámaras y actividades de jubilados suspendidas
La sede de El Molino es el centro de una fuerte polémica tras la desinstalación de dispositivos de seguridad
La situación en el centro de día ubicado en la sede de El Molino, en Vega San Martín, ha generado un clima de tensión y denuncias cruzadas entre vecinos, funcionarios y el órgano de control municipal. El conflicto estalló tras la difusión de imágenes que muestran a personal de mantenimiento retirando las cámaras de seguridad del predio. Daniel Opel, subsecretario de Gestión y Mantenimiento, intervino para aclarar el rol de sus trabajadores: “En ese momento se recibe el pedido por parte del subsecretario de gobierno de que se tenían que desinstalar las cámaras de seguridad”. Según explicó, los operarios simplemente “concurrieron con la subsecretaria de juntas vecinales en ese momento, procedieron a bajar las cámaras y se le entregó el equipamiento a la subsecretaria”.
Ante las versiones que circulan en redes sociales y que señalan a los empleados municipales, Opel salió en su defensa de manera tajante. “Son la verdad que empleados muy eficientes, muy comprometidos, vecinos nuestros, que la verdad que no merecen que se les esté divulgando y generando ese tipo de comentarios que no tienen sentido” , afirmó el funcionario, remarcando que los trabajadores “respondieron a una orden cumpliéndola dentro de su horario normal de trabajo”. Pese a la explicación oficial, la bruma sobre el motivo real detrás del pedido de desmantelamiento persiste entre los vecinos.
Por su parte, el Contralor Municipal, Jorge Fernández, aportó una mirada mucho más crítica y detallada sobre el trasfondo de las cámaras. Fernández vinculó directamente el retiro del equipamiento con la efectividad que habían tenido para detectar irregularidades en el pasado. “He visto las cámaras instaladas hace bastante tiempo, cámaras que detectaron hace seis, siete meses atrás a un empleado municipal que en un día no laboral entró y retiró del depósito bolsas con pollo” , reveló el Contralor durante la entrevista, asegurando que el hecho “está grabado, no es que me parece, supongo”.
La precisión de las imágenes mencionadas por Fernández es total: “Hacés zoom y le podés contar la cantidad de dientes, una claridad absoluta”. El Contralor manifestó que, tras detectar este ilícito, realizó la denuncia correspondiente ante las autoridades de la institución. Sin embargo, el reciente retiro de los dispositivos ha generado suspicacias, especialmente entre las familias que sospechan que la medida busca evitar que los empleados sean grabados en situaciones similares. En contraste, desde sectores municipales se ha deslizado que la remoción responde a una cuestión de resguardo de la privacidad de los ancianos que concurren al lugar.
Mientras las versiones se enfrentan, el impacto directo recae sobre los beneficiarios del centro. “Hay muchos jubilados que tienen sus actividades que al día de hoy no comienzan y esa respuesta del por qué no comienza no la tenemos”, señaló Fernández, reflejando la incertidumbre de los adultos mayores que ven sus espacios de recreación y asistencia paralizados. La falta de claridad sobre la fecha de inicio de los talleres y la desaparición de la vigilancia electrónica han convertido a la sede de El Molino en un foco de reclamo permanente.
Finalmente, el Contralor destacó que el problema no es reciente, sino que forma parte de una serie de irregularidades que viene monitoreando en el centro de día. Para los vecinos de la Vega San Martín, la desinstalación de las cámaras no es un hecho aislado, sino un paso atrás en la transparencia de la gestión de un espacio sensible para la comunidad. Por el momento, el equipamiento retirado permanece bajo custodia de la subsecretaría de Juntas Vecinales, sin confirmación oficial de si volverá a ser instalado o si los jubilados podrán retomar su rutina habitual en el corto plazo.