Desastre ambiental
Incendios devastadores arrasaron la mitad del sector público del Parque Nacional Los Alerces
Más de 30 mil hectáreas fueron consumidas por el fuego y el incendio continúa activo. El daño ambiental es irreversible y ya transformó para siempre uno de los parques más emblemáticos de la Patagonia.
La crisis ambiental que atraviesa el Parque Nacional Los Alerces no tiene precedentes. Según informó este diario, más de 30.000 hectáreas del área protegida ya fueron arrasadas por el fuego, lo que representa aproximadamente la mitad del sector público del parque. El incendio, que aún permanece activo, provocó la pérdida de bosques milenarios, ecosistemas únicos y paisajes emblemáticos de la cordillera chubutense.
Sectores históricos, senderos turísticos y grandes extensiones de bosque nativo quedaron reducidos a cenizas. Trabajadores del parque, vecinos y pobladores de la región coinciden en una definición contundente: “el paisaje cambió para siempre”. La magnitud del daño excede cualquier estimación inicial y confirma una tragedia ambiental de consecuencias a largo plazo.
De una alerta temprana a un desastre fuera de control
El fuego se inició semanas atrás en una zona de difícil acceso. De acuerdo a lo relevado por este diario, la falta de una respuesta inmediata y la demora en el despliegue de recursos fueron determinantes para que el incendio se expandiera sin control. Las condiciones climáticas adversas —altas temperaturas, sequía extrema y vientos variables— aceleraron el avance de las llamas y llevaron la situación a un punto crítico.
La gravedad del escenario dejó en evidencia falencias estructurales en la prevención y el manejo del fuego en áreas naturales protegidas. Ante el colapso operativo, el Gobierno Nacional dispuso la intervención del parque, una medida excepcional que llegó cuando el daño ya era incalculable.
El fuego sigue activo y no da respiro
Lejos de estar contenido, el incendio continúa con múltiples focos activos y un comportamiento errático. Brigadistas, bomberos y equipos técnicos trabajan en condiciones extremas, con jornadas extenuantes, accesos complejos y una visibilidad reducida por el humo.
Las autoridades mantienen restricciones en la zona, con rutas cerradas y evacuaciones preventivas en sectores cercanos. El combate aéreo se ve seriamente limitado por los vientos y el humo denso, lo que dificulta las tareas de control y favorece la reactivación constante del fuego.
Un impacto que trasciende las hectáreas quemadas
El Parque Nacional Los Alerces no es solo una reserva natural: es un patrimonio ambiental, cultural y social de valor incalculable. Alberga especies vegetales milenarias y ecosistemas frágiles que podrían tardar décadas en recuperarse, si es que lo logran. La pérdida también afecta al turismo, a las economías locales y a la identidad de toda la región cordillerana.
Hoy, donde antes había bosques, sombra y agua cristalina, quedan troncos calcinados y cenizas. Donde hubo advertencias tempranas, persisten interrogantes. Y donde hubo uno de los paisajes más valiosos de la Patagonia, el daño ya es irreversible.
Fuente: Info Cordillera