Historia patagónica
Renée Dickinson: la joven inglesa que cambió su destino y dejó una huella pionera en San Martín de los Andes
Tenía 31 años cuando murió en 1943, pero en apenas una década se convirtió en una figura clave del turismo local. Llegó desde Inglaterra, se enamoró de la cordillera y fundó una de las primeras hosterías de la ciudad.
El 24 de enero de 1943, en San Martín de los Andes, falleció a los 31 años Renée Dickinson, una mujer que, en muy poco tiempo, logró convertirse en pionera del desarrollo turístico de la ciudad neuquina.
Había llegado a la Argentina en 1936 desde Inglaterra. Antes de pisar la Patagonia, su vida parecía transitar otro rumbo: fue modelo de la reconocida tienda Harrod’s, soñaba con ser actriz y participó en algunas películas. Sin embargo, un viaje cambió su historia para siempre.
El viaje que la llevó a la cordillera neuquina
Renée viajó a San Martín de los Andes para visitar a su hermano Barney y reencontrarse con amigas del colegio Michael Ham de Buenos Aires, hijas de Guy Harnett “Don Guido” Dawson, propietario del histórico Hotel Los Andes, hoy Hostería Parque Los Andes, quienes vivían en el paraje El Oasis.
Al conocer la ciudad y su entorno natural, tomó una decisión que marcaría su legado: quedarse y apostar por el turismo en una región que recién comenzaba a desarrollarse.
El proyecto Arrayán y el aval de Parques Nacionales
Tras contactarse con Parques Nacionales, se interiorizó sobre la posibilidad de adquirir un terreno de tres hectáreas con fines turísticos. Con la autorización correspondiente, impulsó la construcción de una casa de té y una de las primeras hosterías de San Martín de los Andes.
El emprendimiento fue bautizado Arrayán y se inauguró en 1939, convirtiéndose en un punto de referencia para los primeros visitantes que llegaban a la localidad.
Una obra arquitectónica con sello histórico
La hostería Arrayán fue diseñada en 1936 por el arquitecto Domingo Cullen, discípulo del reconocido Alejandro Gabriel Bustillo, y finalizada tres años después. Su estilo y concepción se integraron al paisaje cordillerano, sentando bases para la arquitectura turística de la zona.
Una vida breve, un legado duradero
La vida personal de Renée Dickinson estuvo marcada por dos matrimonios: primero con un diplomático inglés, relación que duró poco más de un año debido a la negativa de él a vivir en la montaña, y luego con un periodista inglés en Uruguay.
Una enfermedad inesperada puso fin a su vida de manera prematura, pero su paso por San Martín de los Andes dejó una huella profunda. A más de ocho décadas de su fallecimiento, su nombre sigue ligado a los orígenes del turismo patagónico y al espíritu pionero que dio forma a la ciudad.