Turismo extranjero
Cayeron los cruces a Chile y una nueva medida podría profundizar la baja de los viajes de compras
Las demoras en los pasos fronterizos de Neuquén se redujeron notablemente. La paridad de precios y cambios impositivos explican la menor circulación
El movimiento en los pasos internacionales que conectan Neuquén con Chile muestra un cambio marcado respecto de lo que ocurría un año atrás. Las extensas filas de vehículos quedaron atrás y hoy los cruces se realizan con mayor fluidez, en muchos casos en no más de quince minutos. La principal razón de esta merma está vinculada a la caída de los tradicionales viajes de compras, una práctica que perdió atractivo por la equiparación de precios entre ambos países.
En los complejos fronterizos, como Pino Hachado, aún se observan filas en las primeras horas de la mañana, pero de una extensión mucho menor a la de temporadas anteriores. Mientras que antes podían superar varios kilómetros y demandar horas de espera, hoy la circulación es más ágil y el volumen de vehículos es claramente inferior.
Quienes continúan cruzando la cordillera lo hacen, en su mayoría, por motivos turísticos o para visitar familiares y amigos. La diferencia económica que durante años impulsó la compra de indumentaria, calzado o electrodomésticos en Chile prácticamente desapareció. Según viajeros frecuentes, muchos productos mantienen valores similares a los de Argentina y, en algunos casos, la ventaja local está dada por la posibilidad de pagar en cuotas.
A este escenario se suma un factor que podría profundizar aún más la tendencia. Desde el 15 de enero entrará en vigencia una reducción impositiva que impactará directamente en los precios de celulares, televisores y otros electrodomésticos. La eliminación total de los aranceles de importación y la baja de impuestos a productos ensamblados en Tierra del Fuego buscan hacer más competitiva la oferta local, achicando aún más la brecha con Chile.
De concretarse el traslado de esta reducción a los precios finales, se espera que el atractivo de los tours de compras siga disminuyendo. Con costos de combustible, alojamiento y comidas que ya no se compensan con el ahorro en mercadería, el cruce a Chile parece consolidarse como una opción mayormente turística, dejando atrás el auge de las compras masivas que marcó años anteriores.