Tetra Chapelco 2026
Panchi Quirno Costa correrá su Tetra Nº 19: “Hay que cuidar una carrera que es del pueblo”
A pocos días de una nueva edición del Tetratlón Chapelco, Francisco “Panchi” Quirno Costa se prepara para volver a largar una de las competencias más emblemáticas de San Martín de los Andes. Este sábado disputará su Tetra Nº 19, una historia que comenzó en 2005 y que combina deporte, tradición y una fuerte identidad local.
Médico y deportista, Quirno Costa participa desde hace años en la organización de la seguridad médica del Tetra, tarea que incluso llegó a compartir con su participación como corredor. “Yo armo la logística de la seguridad médica, pero al mismo tiempo, la primera vez que cubrimos la seguridad médica no me aguanté y quise seguir corriendo”, contó durante una entrevista en FM de la Montaña.
Una carrera que forma parte de la infancia
Para Panchi, el vínculo con el Tetra comenzó mucho antes de convertirse en competidor. Como muchos habitantes de San Martín de los Andes, creció viendo la competencia y tomando como referentes a los corredores que cada año enfrentaban las cuatro disciplinas.
“Nos pasa a los que somos de acá del pueblo que está relacionado a nuestra infancia. Esos héroes que nosotros veíamos cuando éramos chiquitos: hermanos, vecinos, amigos”, recordó.
Entre aquellos referentes mencionó a Gustavo Muñoz, el Mono Vera, el Chan Currinca, Carlitos Curipán, Lory Robert y Paco Bustos, entre muchos otros. “Eran los héroes. Vos los veías y decías: ¿cómo hacen estos tipos?”.
Y una vez que se corre el primero, aseguró, es difícil abandonar la tradición. “La primera vez que lo corrés, no podés dejar de correrlo más”.
19 participaciones y una sola vez tuvo que abandonar
Quirno Costa comenzó a competir en 2005 y, con algunas ediciones en las que no participó, este sábado llegará a su 19º Tetra. En todos estos años tuvo solamente un abandono, producto de una caída en el kayak.
“Me di vuelta, venía muy bien y me tumbé. Fue un error de cálculo”, relató.
También recordó especialmente la edición de 2006, una de las más duras que le tocó disputar, con abundante nieve y condiciones climáticas extremas. Según recordó, fue una competencia en la que hubo una gran cantidad de abandonos y en la que solamente la etapa de bicicleta demandó varias horas.
Para Panchi, esa dureza es parte de la esencia de la competencia. “Si no hace frío, no es Tetra”, resumió entre risas.
La mística que preocupa y hay que cuidar
Durante la entrevista, Quirno Costa planteó también una preocupación compartida por muchos corredores históricos: la necesidad de preservar la identidad y la convocatoria del Tetratlón Chapelco.
Este año la cantidad de inscriptos se encuentra muy por debajo de las grandes ediciones, cuando la competencia llegó a reunir alrededor de 450 corredores. Actualmente se estima una participación de entre 120 y 150 atletas.
“Da un poquito de cosa esto de decir: cuidemos el Tetra, que no se pierda esa mística”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que la continuidad de la competencia requiere del compromiso de los deportistas, la organización, Chapelco y también la Municipalidad. “Hay que elaborarlo desde los mismos deportistas, desde la organización, desde Chapelco, desde la Municipalidad, porque en definitiva es atraer a un evento que es del pueblo y para el pueblo y que lo cuidemos y lo podamos mantener”.
La preocupación adquiere una dimensión especial porque el próximo año el Tetratlón Chapelco cumplirá 40 años, una marca que para Quirno Costa refleja su importancia histórica para la ciudad.
Planificación, clima y logística
Otro de los aspectos que, según explicó, puede influir en la convocatoria es la anticipación con la que se anuncia la fecha.
El Tetra implica una importante planificación, especialmente para quienes llegan desde otras ciudades. Pasajes, alojamiento y el traslado de bicicletas, kayaks y equipamiento requieren tiempo y recursos.
“Si uno lo sabe con antelación, puede sacar un pasaje con más tiempo y por ahí más económico”, explicó.
A esto se suman el clima y las condiciones del recorrido. El estado de la nieve, el viento y especialmente el comportamiento del lago pueden modificar completamente una competencia que exige tomar decisiones durante cada una de las etapas.
Quirno Costa contó que sigue permanentemente los pronósticos y recordó que en algunas ediciones las condiciones del lago fueron determinantes, con numerosos vuelcos y embarcaciones dañadas.
El Tetra como tradición familiar
La competencia también atraviesa a su familia. El primer Quirno Costa en correr fue su hermano Pablo. Luego se sumaron Cosme, sobrinos, primos y su cuñado Kiki, entre otros integrantes de la familia.
Ahora, Panchi ya piensa en una nueva generación: “El año que viene quiero correr con mi hijo”, adelantó.
Para él, justamente en esa transmisión entre generaciones puede estar una de las claves para garantizar el futuro de la competencia.
“Los clásicos nos vamos poniendo viejos, pero siguen vigentes”, señaló, destacando la aparición de nuevos corredores jóvenes que comienzan a ocupar los primeros lugares de la clasificación.
“Es una carrera del pueblo”
Más allá de los resultados, Quirno Costa destacó el vínculo único que existe entre el Tetra y los habitantes de San Martín de los Andes.
A diferencia de otras competencias de aventura, sostuvo que el Tetratlón Chapelco conserva un fuerte acompañamiento popular. Familiares, amigos, vecinos y conocidos aparecen a lo largo del recorrido para alentar a los corredores.
“Eso creo que es un estimulante”, afirmó.
Después de casi dos décadas de participación, Panchi volverá a ponerse la pechera y a enfrentar las cuatro disciplinas. Esta vez llevará el número 12.
Su objetivo, como el de tantos corredores que no largan pensando exclusivamente en ganar, será llegar y superarse una vez más.
“Al que hay que ganarle es a uno nomás”, resumió.
Con esa filosofía, Francisco “Panchi” Quirno Costa se prepara para su Tetra Nº 19, mientras sostiene una tradición que, para él, trasciende la competencia: es parte de la historia y de la identidad deportiva de San Martín de los Andes.
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