¡Nuevo libro!
Terroir de la Patagonia Argentina
Desde las cumbres de la Cordillera, hasta la costa del océano atlántico, la Patagonia atraviesa valles, ríos, lagos, una estepa intimidante e inspiradora. También experimenta copiosas lluvias, heladas, vientos secos, nutriendo de energía estos suelos profundos, de buen drenaje y escasa materia orgánica. Estas bondades del clima y el terruño, convierten a la Patagonia Argentina en una de las regiones vitivinícolas más australes del planeta.
Su historia tiene más de 120 años, y tuvo su época dorada durante los´50 y ´60. Las diversas crisis y problemas de competitividad enterraron muchos sueños. Pero en las últimas tres décadas, un renacer de la actividad local ha impulsado nuevos brotes en estos suelos. Un suelo que posee características ideales para el desarrollo de las vides, con uvas de una alta calidad enológica.
Así que hoy les traigo una nota a Guillermo Olivera creador de “Terroir de la Patagonia Argentina” un libro que abre sus páginas a un recorrido por viñedos y bodegas de esta región que tanto queremos.
- ¿Qué inspiró la creación de Terroir Patagonia y como lograste capturar la esencia de la región, trasladándose al libro?
El proyecto nace del deseo por viajar y fotografiar paisajes con mi amigo Nelson. Ambos Diseñadores Gráficos y aficionados a la fotografía queríamos hacer un proyecto juntos, y decantó en hacer algo así como la “Ruta del vino de la Patagonia”. Él vivía en San Juan y yo volví a la Ciudad de Neuquén luego de egresar de la carrera, por lo que se hizo difícil que viniera más seguido para esta región. Yo continué visitando bodegas, y en el medio de este tiempo él se enfermó, la peleó mucho pero lamentablemente falleció. Fue muy dolorosa su partida, era una gran persona. Creo que llegar a concretar la impresión del libro es también un homenaje a mi gran amigo Nelson. No sé si pude plasmar la esencia de la Patagonia, espero que sí, eso lo dirán los lectores. Pero intenté reflejar el terroir con fotografías que no se queden en lo estético y paisajístico, sino que carguen con información. Es decir, que muestren el entorno que rodea a los viñedos, el tipo de suelo, el tipo de conducción de las vides, algo de la flora y la fauna autóctona, el tipo de riego, etc. Más la información que brindan los textos que, de manera resumida, no solo hablan de cada elaborador de vino, su historia y su producción actual, sino también de las temperaturas, las precipitaciones, los vientos, entre otros datos que hacen al concepto de “terroir”.
- Siendo la Patagonia una de las regiones vitivinícolas más australes y complejas del mundo. ¿Qué desafíos observaste que te hayan sorprendido en el recorrido?
Me sorprende que haya tantos elaboradores de vino en poblados alejados de las grandes ciudades. Allí el esfuerzo es más grande aún, por cuestiones de distancias hasta sus proveedores de insumos y herramientas, como así también llegar a los canales de comercialización de sus vinos. Por otra parte, también me sorprende que haya tantas bodegas que la propia gente local no conoce. El libro intenta eso, invitar a conocerlas, y están presentes desde las más grandes y reconocidas, hasta las más pequeñas.
- ¿Cómo seleccionaste y dividiste a las bodegas y viñedos teniendo en cuenta sus particularidades y diferencias?
No hubo una selección de bodegas, incluí a todas, la idea fue siempre hacer un material lo más completo posible, es por ello que la participación en el libro fue gratuita y voluntaria. Así que las puertas están abiertas a que se sumen más en el futuro. Y las agrupé en 9 subregiones distintas (cada una tiene un mapa específico), algunas tienen que ver con su cercanía a la cordillera, o al mar, o a los distintos valles que son alimentados por los ríos más importantes de la Patagonia.
- Dado que la sostenibilidad es un tema clave en la vitivinicultura moderna, ¿cómo se refleja Terroir Patagonia el compromiso de las bodegas de la región con prácticas ecológicas y responsables?
Hay muchas que practican la producción orgánica, incluso la biodinámica, que son más respetuosas con el medio ambiente. La región lo permite por sus bajas precipitaciones y sus vientos secos, pero también hay que decir que lleva mucho trabajo. También la sostenibilidad se da dentro de la bodega, y creo que es un horizonte al cual dirigirse, y muchas lo están haciendo.
- ¿Cómo ves a la Patagonia como región vitivinícola de acá a 20 años?
Con más elaboradores de vino, sobre todo de mediana a pequeña escala de producción. Chubut es un ejemplo de ello. Y también, veo el futuro con un sentido de pertenencia más arraigado en nosotros, que habitamos este hermoso terruño. El libro intenta eso, fortalecer la identidad vitivinícola dando a conocer a todos y todas los elaboradores de vino de la Patagonia, a las personas de acá. Creo que así se genera identidad, primero con la gente local. Como dice la frase “No se ama lo que no se conoce”, bueno hagamos conocer lo que se desarrolla en la región.
Terroir de la Patagonia Aregtina, un proyecto intenta imitar a esos vientos, que caminan por las tierras patagónicas para develar sus misterios. Para encontrarse con aquellos rincones, casi ocultos, donde se cultivan viñedos y se producen vinos. Y así, desempolvar esos sueños de antaño y descubrir los nuevos, que crecen de a poco. Desde familias con tradición vinícola hasta jóvenes emprendedores, desde pequeños elaboradores hasta las grandes bodegas, todos ellos y todas ellas, que mantienen viva la vitivinicultura de la región, tienen un espacio aquí.