2025-07-04

Tapa, tapita. tapón

La guerra de los tapones

De un tiempo a esta parte los corchos o tapas de los vinos han experimentado modificaciones que en la mayoría de los casos no alteran el producto, pero… ¿En los que sí? Hoy vamos a abordar esta temática que surge mucho en los eventos al momento de preguntar. Vamos a diferenciarlos: 

El corcho natural: 

Durante siglos, esos cilindritos de alcornoque fueron los rockstars de las botellas: neutros, resistentes, dejando pasar un suspiro de aire para que el vino envejezca Brad Pitt style, pero, ojo, a finales del siglo pasado, los portugueses (principales productores) se durmieron en los laureles. La calidad bajó, y el temido TCA –ese bichito químico que le da al vino un tufo a moho– empezó a arruinar botellas. Y además de la micro-oxigenación que ayuda a la evolución en botella, es un material biodegradable, más amigable con el medio ambiente. 

El corcho sintético: 

Ante el escenario de la baja calidad de los corchos naturales de alcornoque, productores de lugares como Australia o Nueva Zelanda, comenzaron a usar alternativas como tapones de corcho sintético, hechos generalmente de polímeros, estos tapones son la solución para los que quieren cero riesgo de moho y aparentar ser modernos. Además son fáciles de abrir y cerrar. Los podés ver en vinos jóvenes, esos que abrís en una juntada sin tanto protocolo.

Una ventaja preponderante es que pueden fabricarse en diversas formas, texturas y colores, lo que permite adaptarlos a las necesidades de marca de cada bodega pero A diferencia del corcho natural, los sintéticos son más herméticos, lo que puede limitar el desarrollo de aromas complejos en vinos que necesitan envejecer. Esto los hace menos adecuados para vinos premium o de larga guarda.  

Tapas a Rosca 

Las tapas de rosca (screw caps) eran las cenicientas del vino, las que usaban los “vinos de batalla”. Pero en los últimos años, están pisando más fuerte, como ese volante que llega al área a meter goles importantes. 

En este caso no es posible el TCA. Abrís la botella en dos segundos, sin sacacorchos, y el vino está fresco como recién salido de la bodega. Son tapas perfectas para blancos y rosados que querés tomar ya, sin vueltas. Pero también para tintos jóvenes, no pensados para guarda. Además, al ser de aluminio, son reciclables y más baratas.

Pero por otro lado hay quienes las miran de reojo, como diciendo “esto no es serio”. aunque se han realizado experimentos con vinos envejecidos durante una o dos décadas con tapón de rosca, y el panel de cata los han preferido a los mismos vinos con tapón de corcho natural

Tapones de Vidrio y otros: 

En este último tiempo comenzaron a verse los tapones de vidrio, puro glamour. Son reutilizables, elegantes y no le cambian ni una coma al sabor del vino. Los ves en blancos premium o espumosos, y son reciclables al 100%. Pero, claro, no son baratos.

Otros casos como los corchos aglomerados 2.0: Estos son pedacitos de corcho prensados, pero ahora vienen con tecnología. Algunos tienen sensores que miden la temperatura o la humedad de la botella. ¡Sí, un corcho con chip! 

Tapones de biomasa: diseñados para ser más sostenibles. Están fabricados a partir de polímeros derivados de fuentes renovables, como la caña de azúcar o cáscaras de nuez, en lugar de plásticos basados en petróleo (como los sintéticos)

Son la bandera de los vinos orgánicos y biodinámicos, para los que quieren salvar el planeta mientras brindan.

Entonces… ¿Corcho, sintético o rosca? 

La elección depende del estilo del vino, el mercado objetivo y las preferencias de la bodega, más que de la calidad intrínseca del vino.

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