Carta de lectores
“Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo»
Por Miriam Bersano
Soy Miriam Bersano, empleada municipal desde hace 26 años. Vivo en San Martín de los Andes desde hace 35 .
A mi edad, he vivido mis últimos años de adolescencia bajo el régimen militar y, por supuesto, la recuperación de la democracia.
Y este es el punto en el que hoy, creo imperioso hacer público, el sentimiento que genera en muchos de mi generación, el mero hecho de pensar que la libertad, la dignidad y el respeto a la diversidad de pensamiento que logramos recuperar, muestren indicios de ser perdidos.
Hoy la tecnología nos permite llegar con nuestros pensamientos e ideas, aún sin fin de personas reales y personajes ficticios.
Con el debido respeto a todos aquellos que emiten opiniones de cualquier tema, arguyendo, y dando por cierta verdades que sólo tienen como sustento la clara intención de instalar temas en una sociedad que golpeada por la dificultades económicas y sociales, y hasta me atrevería decir, con sesgos clasistas , es que haciendo uso de la libertad que por derecho tenemos en el sistema democrático , me expreso.
La libertad de expresar, lo que uno piensa sin miedos, ni condicionamientos, implica el mismo grado de responsabilidad con que se emiten opiniones y se dan por ciertas informaciones erróneas, “verdades a medias”, incentivando a descreer en los cuatro pilares fundamentales de la democracia: la soberanía popular, la división de poderes, el estado de derecho y la participación ciudadana , que justamente son los que nos permiten poder hablar sin miedo, pensar sin condiciones, vivir de la manera que elegimos, y sobre todo poder elegir a quienes deseamos que administren y gestionen nuestras sociedades.
La confianza, el respeto y la responsabilidad, hoy, en esta ciudad que considero mi hogar, entiendo que están siendo manipuladas para generar una situación desestabilizante del sistema democrático, alimentando un clima de confrontación y desconfianza.
Porque desinformar, o mal informar, manipular, confundir, desacreditar, descalificar en nombre de una acción cívica, sospechosamente oportuna en tiempos del inicio de una campaña electoral , resuena, a los comienzos de procesos muy dolorosos de la historia de nuestro país.
Celebro la libertad de pensamiento y expresión, la participación ciudadana, el control de los organismos públicos y el cumplimiento de la ley, todo ello, siempre que sea ejercida con información verificada, con reclamos genuinos y sobre todo con respeto a quienes piensan diferente.
Libertad, no libertinaje .
Respeto, no descalificación
Responsabilidad, no insensatez
Dignidad, no ignominia y humillación
Nobleza, no bajeza
Certeza , no incertidumbre
Sinceridad, no manipulación
Pongamos atención a los discursos que erosionan la confianza de una sociedad y degradan el debate público; las consecuencias de la intolerancia, la desinformación y la pérdida de respeto a las instituciones, ha sido un camino muy doloroso que nuestra historia nos ha demostrado.
Gracias,
Miriam Bersano
DNI 17.627.753