Alerta
Carlos Cruz: “El viernes será el día más crítico por la formación de tormentas en toda la provincia”
El director provincial de Defensa Civil advirtió en Arriba Montañeses sobre un fenómeno de inestabilidad que combina calor extremo, ráfagas de hasta 80 km/h y fuerte actividad eléctrica
La provincia de Neuquén atraviesa una semana meteorológica extrema que pone en vilo a los equipos de emergencia. En diálogo con Arriba Montañeses, Carlos Cruz, titular de Defensa Civil de la provincia, detalló el alcance de la alerta amarilla que rige para la zona cordillerana y la preocupante "alerta roja" para el triángulo comprendido entre Piedra del Águila, Confluencia y Vaca Muerta, donde las marcas térmicas superarán los 40 grados.
El principal factor de riesgo para la región sur y cordillerana es el desarrollo de tormentas convectivas. "Ya hace un par de días informamos que el viernes va a ser el día más propenso a la formación de tormentas en toda la provincia", precisó Cruz. El funcionario remarcó que, ante la sequía y la crisis hídrica reinante, la actividad eléctrica representa una amenaza directa: "Se requiere una mayor atención por el riesgo forestal que conlleva esta situación, ya que podríamos tener tormentas secas o con lluvias muy escasas que solo aportan rayos".
Además del calor y los rayos, el informe oficial anticipa cambios bruscos en la dirección del viento. "Esperamos rotaciones importantes con velocidades de entre 60 y 70 kilómetros, e inclusive ráfagas de hasta 80 kilómetros en sectores puntuales", detalló Cruz en Arriba Montañeses. Según el director, estas ráfagas pueden ser "muy agresivas y cortas", capaces de causar daños materiales en minutos y dificultar cualquier tarea de combate de incendios activa.
Las condiciones de inestabilidad se mantendrán hasta el sábado 31 de enero. Cruz enfatizó la importancia de que la población esté atenta a los cambios repentinos, ya que estos fenómenos son "muy cambiantes y variantes en base a las condiciones que se van presentando". Se recomienda evitar actividades al aire libre durante las tormentas eléctricas, asegurar objetos que puedan ser volados por el viento y, fundamentalmente, respetar la prohibición total de hacer fuego en zonas de vegetación.