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Obras urgentes en el río Quilquihue: la Cooperativa advierte sobre un verano crítico para el agua en San Martín
El gerente de Redes de Agua de la Cooperativa de Agua y Saneamiento, Federico Bontempo, confirmó que ya comenzaron los trabajos de emergencia en el río Quilquihue, la principal fuente que abastece al 99% de San Martín de los Andes. La intervención, que durará entre dos y tres semanas, busca mejorar el ingreso de agua cruda a la planta potabilizadora ante un escenario preocupante: escasez de nieve, bajante del río y una demanda creciente.
Bontempo explicó que la obra se activó luego de que la Cooperativa emitiera una alerta por la falta de nieve durante el invierno y el riesgo de que los caudales no alcancen durante el verano. La advertencia llegó al Municipio, que articuló con Recursos Hídricos para enviar una retroexcavadora de gran porte, equipada con orugas, para intervenir directamente sobre el cauce.
“La idea es anticiparnos a cualquier problema que pudiera surgir. Ya estuvimos al límite en veranos anteriores, con las compuertas totalmente abiertas y aun así con complicaciones en el caudal”, señaló.
El panorama es complejo. Además del turismo, que aumenta drásticamente el consumo en verano, Bontempo advirtió sobre la fuerte expansión urbana:
“Están saliendo muchos loteos nuevos y se nota cómo año a año cambia la demanda. Todos tomamos agua del mismo lugar y el Quilquihue es un recurso cada vez más exigido”.
Recordó que la ciudad cuenta con una pequeña planta en Covisal, pero su capacidad es limitada y su funcionamiento suele verse restringido en invierno por turbidez, obligando a reforzar desde el mismo Quilquihue. De ahí que el 99% del abastecimiento dependa de un único punto crítico, y que parte de la infraestructura, como el canal aductor construido en la década del ’40, requiera mantenimiento especializado y constante.
La primera etapa se enfoca en mejorar la toma de agua desde el río, garantizando un caudal más estable hacia la planta potabilizadora. Si las condiciones lo permiten, también se harán tareas de mantenimiento en el canal a cielo abierto —más de dos kilómetros— para optimizar el flujo.
“No es un trabajo sencillo: se necesita personal capacitado y maquinistas certificados. Es una obra sensible y compleja”, explicó Bontempo.
Más allá de las obras, la Cooperativa insiste en la necesidad de que los vecinos reduzcan el derroche:
“Todos los veranos hacemos campañas de concientización, pero todavía falta. El derroche por riego, lavado de autos o veredas sigue siendo un problema. Se puede hacer, pero cuidando el recurso”.
Bontempo, que viene supervisando las tareas en el río de manera permanente, remarcó que el escenario hídrico obliga a extremar precauciones, tanto desde la infraestructura como desde el uso cotidiano.