Tetratlón Chapelco 2025
“Sin esquí pero con el mismo espíritu: Lucila Curutchet se prepara para su quinto Tetra”
A solo un poco más de un día de que largue la 38ª edición del Tetratlón de Chapelco, los corredores ajustan sus últimos detalles en medio de la expectativa por una competencia que este año llega con cambios en el recorrido. La etapa de esquí fue suspendida por razones de seguridad y reemplazada por un tramo de running. Porque el Tetra se hace o se hace.
Entre los protagonistas se encuentra Lucila Curutchet, vecina de San Martín de los Andes y participante habitual de la prueba, quien se prepara para afrontar su quinto Tetra. “Cuando me enteré de que no iba a haber esquí dije ‘qué embole’, porque es una instancia que me divierte mucho. Pero entiendo que por seguridad no quedaba otra”, reconoció en diálogo con Mínimos Detalles.
Curutchet destacó que el encanto de la competencia está en su imprevisibilidad: “El Tetra nunca es igual. Un año es el viento, otro la lluvia, otro el lago difícil… siempre hay un condimento distinto. Esta vez el cambio es no tener esquí”.
Para la corredora, el espíritu de la carrera se alimenta tanto del desafío personal como del acompañamiento de la comunidad. “Es la fiesta del pueblo entero. Siempre hay alguien alentando en algún recodo del camino. Esa energía es única”, aseguró.
Madre de cuatro hijos, Lucila compartió que la experiencia deportiva también se vive en familia: tres de ellos ya participaron en postas del Tetra. “Es hermoso cuando en las llegadas puedo tomarlos de la mano o recibir un abrazo. Es el desparramo más lindo”, contó.
Respecto a su preparación, explicó que lo fundamental está en entrenar las transiciones: “Pasar rápido de una disciplina a otra te puede ahorrar varios minutos. Al principio me cambiaba demasiadas cosas, ahora aprendí a simplificar”.

Con humor, imaginó cómo será el final de la jornada del sábado: “A las seis de la tarde espero estar tirada en mi bañadera, con agua caliente y una copa de vino que vengo postergando hace diez días”.
Lucila correrá con el dorsal 114 y no se obsesiona con los tiempos, aunque se considera muy competitiva y siempre quiere mejorar: “No soy de mirar números, lo mío es disfrutar y terminar. Si un año se da un buen puesto, mejor”.
La cita será este sábado en Chapelco, donde una vez más la montaña, el lago y el bosque volverán a reunir a corredores y público en torno a la prueba que ya es marca registrada de San Martín de los Andes.
