Investigación y salud pública
Neuquén fortalece la vigilancia del hantavirus con nuevos estudios sobre sus variantes
La provincia del Neuquén continúa fortaleciendo su sistema de vigilancia e investigación sobre el hantavirus mediante un trabajo articulado entre el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN), el sistema de Salud provincial, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y diversos organismos especializados.
A partir de años de monitoreos y estudios científicos, los equipos de investigación lograron avanzar en el conocimiento de la ecología del principal reservorio del virus Andes Sur, el ratón colilargo, especie asociada a la transmisión de la enfermedad.
Las investigaciones determinaron que este roedor no habita exclusivamente los ambientes cordilleranos, sino que también está presente en zonas de estepa y, con frecuencia, en áreas peri domésticas rurales, donde las posibilidades de contacto con las personas son mayores.
Los estudios permitieron establecer además que solo una pequeña proporción de la población de estos animales porta el virus.
Según los datos obtenidos, alrededor del cinco por ciento de los ejemplares se encuentra infectado y, en la mayoría de los casos, se trata de machos adultos que presentan heridas, lo que refuerza la hipótesis de que la transmisión entre roedores ocurre principalmente a través de mordeduras.
Otro aspecto relevante identificado por los investigadores es que la abundancia de estas poblaciones no se mantiene constante durante el año, sino que varía en función de factores climáticos y de la disponibilidad de alimento, registrándose los mayores incrementos durante el otoño.
Entre los hitos científicos alcanzados se destacan los estudios realizados durante las floraciones masivas de la caña colihue, fenómeno natural que genera una gran producción de semillas y provoca un crecimiento extraordinario de las poblaciones de roedores silvestres, conocido popularmente como “ratada”.
Estos eventos fueron monitoreados en distintas etapas, durante los años 2001, 2010, 2013 y 2018, permitiendo generar información clave para que organismos de salud y municipios implementaran medidas preventivas ante el aumento del riesgo epidemiológico.
“Gracias al monitoreo constante, hoy sabemos que las acciones de prevención deben apuntar no solo a los ambientes silvestres, sino también a las zonas peri domésticas rurales, donde las posibilidades de contacto entre las personas y el roedor reservorio son mayores”, explicó el investigador Ricardo Piudo.
En la actualidad, el CEAN desarrolla un nuevo proyecto junto al Inibioma, el Conicet-Universidad Nacional del Comahue, el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas ANLIS-Malbrán y el Ministerio de Salud de Neuquén para identificar las distintas variantes del virus Andes Sur que circulan en la región cordillerana.
La iniciativa contempla campañas de captura de roedores, análisis serológicos, estudios moleculares y filogenéticos para determinar las variantes virales presentes y establecer qué especies participan en su circulación.
Además del ratón colilargo, los investigadores evaluarán otras especies que podrían intervenir en la dinámica de transmisión del virus.
Los trabajos de campo se realizarán en localidades que registraron antecedentes de síndrome cardiopulmonar por hantavirus, tanto en ambientes naturales como en sectores con interacción humana.
La primera campaña de esta nueva etapa comenzó durante la primera semana de junio en la zona de Meliquina y permitirá fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar el conocimiento sobre la distribución geográfica del virus y generar nuevas herramientas para la prevención de futuros casos.
Con estas investigaciones, Neuquén continúa consolidándose como una de las provincias con mayor experiencia y desarrollo científico en el estudio ecoepidemiológico del hantavirus en la Patagonia.