2026-04-28

Medioambiente

Miguel Pascual: “Los drones nos permiten ver los ecosistemas con un nivel de detalle que antes era imposible”

El uso de nuevas tecnologías aplicadas al estudio ambiental fue eje de una charla brindada por el investigador del CONICET y del CEAN, Miguel Pascual, quien explicó cómo los drones se están transformando en una herramienta clave para el análisis y la gestión de ecosistemas acuáticos en la región.

En diálogo con Arriba Montañeses, Pascual detalló que estos dispositivos permiten obtener información precisa y en tiempo real sobre ríos, costas y ambientes asociados. “Básicamente ponemos una cámara en el cielo y podemos ver el sistema desde arriba. Eso nos abre un montón de posibilidades”, explicó.

El científico remarcó que, a diferencia de los métodos tradicionales —como imágenes satelitales o relevamientos terrestres—, los drones permiten trabajar con una escala mucho más fina. “Podemos hacer mapeos con resolución centimétrica, algo que antes era imposible o muy costoso”, señaló.

Además, destacó que una de las grandes ventajas es el control sobre el momento del relevamiento. “Podemos decidir cuándo volar, repetir los vuelos en distintas épocas del año y hacer un seguimiento muy preciso de un mismo lugar en el tiempo”, agregó.

En cuanto a su aplicación concreta en la región, Pascual explicó que esta tecnología ya se utiliza para abordar problemáticas ambientales específicas. “Por ejemplo, en el río Chimehuin estamos trabajando sobre la invasión de sauces. Con drones podemos mapear exactamente qué áreas intervenir y hacer un seguimiento de los trabajos”, indicó.

También subrayó el impacto directo en la toma de decisiones. “Generar datos locales precisos mejora muchísimo la planificación. Permite dimensionar costos, definir estrategias y ser más eficientes en las intervenciones”, sostuvo.

El investigador señaló que, además del monitoreo de ríos, los drones tienen múltiples usos: desde el relevamiento de fauna hasta el análisis forestal y la modelización del terreno. “Podemos mapear especies, contar ejemplares o analizar la topografía con un nivel de detalle muy alto”, explicó.

Sin embargo, advirtió que la implementación de esta tecnología no depende solo del acceso al equipamiento. “El drone es una parte. Después viene todo el procesamiento de datos, que implica tiempo, conocimiento y recursos”, aclaró.

En términos de costos, indicó que existen opciones accesibles, aunque con distintas capacidades. “Se pueden hacer muchas cosas con drones relativamente económicos, pero hay que considerar también la formación y las herramientas necesarias para procesar la información”, afirmó.

De cara al futuro, Pascual consideró que el uso de drones seguirá creciendo, aunque también planteó un escenario de convergencia con otras tecnologías. “Los satélites están mejorando mucho, con mayor resolución y frecuencia. En algún momento ambas tecnologías pueden complementarse o incluso superponerse”, analizó.

Mientras tanto, el desafío sigue siendo incorporar estas herramientas en más instituciones. “Todavía no se usan tanto como se podría. Hay barreras tecnológicas y de capacitación, pero cada vez más organismos están empezando a adoptarlas”, concluyó.

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