Tetra 2026
Néstor “Facha” Martínez: más de 30 Tetras, una historia de montaña y las ganas de volver en los 40 años
Néstor “Facha” Martínez es uno de esos nombres que forman parte de la historia del Tetratlón de Chapelco. Lo corrió por primera vez en 1990 y, desde entonces, acumuló más de tres décadas vinculadas a una de las competencias más emblemáticas de San Martín de los Andes. Este año no estará en la línea de largada, pero ya tiene un objetivo claro: volver en 2027, cuando la prueba celebre sus 40 años.
Martínez llegó a San Martín de los Andes en 1985 desde San Rafael, Mendoza, con la intención de estudiar Técnico Forestal en la Universidad Nacional del Comahue. Las circunstancias lo llevaron a dejar la carrera y comenzar a trabajar, pero encontró en la montaña y el deporte un nuevo camino.
Su relación con el Tetra comenzó de manera casi casual. Primero llegó el mountain bike, después las competencias y, a partir de la insistencia de amigos que lo alentaron a probar, apareció el desafío de las cuatro disciplinas.
“Yo no sé remar, no sé esquiar. Puedo correr, pero no mucho”, recuerda sobre sus primeros pasos. La respuesta de sus compañeros fue sencilla: “No importa, te enseñamos acá”.
Su debut fue en 1990, con apenas 22 años, en una edición que todavía tenía un recorrido muy diferente al actual. En aquella época, los competidores esquiaban desde Chapelco, continuaban en bicicleta hasta Quila Quina, realizaban el tramo de kayak desde allí hasta San Martín de los Andes y completaban la competencia con la etapa pedestre.
Martínez recuerda especialmente aquella primera experiencia. Aunque prácticamente no sabía esquiar y llegó a la competencia con muy poca experiencia en esa disciplina, considera que fue uno de los Tetras en los que mejor se sintió físicamente.
También recuerda las enormes diferencias con el deporte actual. Bicicletas con apenas tres cambios, zapatillas mucho más rudimentarias, kayaks pesados y un Camino de los Siete Lagos que todavía tenía extensos tramos de ripio forman parte de aquella época.
Pero hay algo que, según Martínez, no cambió: la exigencia física y, especialmente, mental.
“En el medio del Tetra vos decís: ‘¿Qué hago acá? ¿Quién me mandó? ¿Con qué necesidad?’”, cuenta entre risas. Sin embargo, después de cruzar la meta y atravesar el cansancio, aparece nuevamente el deseo de volver.
A lo largo de su trayectoria participó en aproximadamente 32 o 33 ediciones, según sus propios registros, y su última participación fue en 2024. De esta manera, se convirtió en uno de los corredores que más veces disputó la competencia.
Este año decidió no participar nuevamente debido a cuestiones físicas y priorizar su recuperación. Pero lejos de abandonar el deporte, continúa activo y ya piensa en el próximo desafío.
“El que viene tiene historia. El que viene son 40 años”, destaca.
Para Martínez, el Tetra no es solamente una carrera. Es también una forma de vida que se construye durante meses, con entrenamientos, amigos, objetivos y encuentros. La preparación comienza mucho antes del día de la competencia y, en muchos casos, se convierte en una motivación que acompaña durante todo el año.
También destaca el vínculo que la competencia generó entre los habitantes de San Martín de los Andes y quienes llegan desde otros lugares. “Hay muchas veces que te encontrás con gente que no ves todo el año y el día del Tetra están ahí”, señala.
En su recorrido también fue testigo de la transformación de la competencia y de la cobertura periodística. Recordó los primeros años de las transmisiones de FM de la Montaña, cuando los móviles eran muy diferentes a los actuales y hasta hubo coberturas realizadas a caballo.
“Le dan un colorido muy especial a la transmisión, el Tetra”, sostiene.
Respecto de la edición de este año, Martínez advierte que las condiciones del circuito de mountain bike podrían ser determinantes si se mantienen la nieve, el barro y el hielo. Sin embargo, considera que quienes viven en la cordillera tienen cierta ventaja por estar acostumbrados a esas condiciones.
También puso el foco en el tramo de kayak, donde el viento y el estado del lago pueden modificar completamente la carrera.
“El lago es una etapa clave”, afirma, al recordar que a lo largo de los años fueron numerosos los competidores que debieron abandonar luego de volcar.
Más allá de las dificultades, sostiene que el Tetra conserva una característica fundamental: sigue siendo un objetivo que moviliza a corredores durante todo el año.
“Hay que alimentarla, hay que cuidarla”, dice sobre una competencia que, después de casi cuatro décadas, continúa siendo parte de la identidad deportiva de San Martín de los Andes.
Néstor “Facha” Martínez este año mirará la carrera desde afuera. Pero no parece una despedida. Con la experiencia de más de 30 Tetras y la motivación intacta, ya tiene la mirada puesta en 2027: los 40 años de una competencia que forma parte de su propia historia.
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