Distinción
De enfermera a creadora del mejor blend del país: la historia de Andrea Burgos y el té que nació en San Martín de los Andes
“No pensé que iba a ganar en la tierra del té”, admite todavía sorprendida Andrea Burgos. Enfermera del Hospital Ramón Carrillo, emprendedora y creadora de Amar Té, acaba de lograr algo que parecía improbable: obtener el primer puesto al Mejor Blend de Argentina en la cuarta edición de Expo Té Argentina.
El reconocimiento fue para “Aldea de Montaña”, un blend desarrollado en San Martín de los Andes que conquistó al jurado con una combinación de té negro argentino, frutillas, arándanos, rosa mosqueta e hibiscus.
“Todavía no caigo”, reconoce entre risas durante su visita a FM La Montaña. Y no es para menos: el premio llegó en Misiones, provincia considerada el corazón de la producción tealera del país.
Un proyecto que nació buscando otro recuerdo de la Patagonia
Andrea nació en Neuquén capital, pero hace once años eligió San Martín de los Andes como lugar para vivir. La idea del emprendimiento apareció casi de manera casual.
Cada vez que viajaba a visitar a su familia buscaba llevar un regalo típico de la zona. Pero sentía que siempre aparecían las mismas opciones: chocolates, dulces, cervezas o licores.
Entonces se preguntó si era posible representar la Patagonia desde otro lugar.
Así empezó el camino de las infusiones.
Durante la pandemia encontró el tiempo para profundizar esa búsqueda y transformar un hobby en un proyecto profesional.
“Empecé probando tés que me regalaban o traían de otros países. Después llegaron las capacitaciones, los cursos y el aprendizaje para lograr equilibrio entre sabores”, cuenta.
Del hospital al mundo del té
Andrea mantiene hoy una doble vida laboral: por un lado trabaja como enfermera en el Hospital Ramón Carrillo y, paralelamente, desarrolla Amar Té.
Cuenta que sus propios compañeros del hospital fueron parte fundamental del proceso.
“Ellos eran los primeros en probar. A veces me decían que estaba bueno y otras veces directamente me decían: esto es asqueroso. Así fui corrigiendo y aprendiendo”.
Ese recorrido la llevó a estudiar más sobre alquimia de sabores, combinaciones y procesos para construir blends equilibrados.
El empujón que terminó en un premio nacional
La convocatoria al concurso llegó primero a través de la Asociación de Tealeros Argentinos, con quienes trabaja desde hace años adquiriendo hebras producidas principalmente en Misiones.
Después apareció otro actor clave: el acompañamiento del Centro PyME de Neuquén.
Capacitaciones en marketing, diseño de packaging y comercialización terminaron empujándola a presentarse.
“No quería ir a competir a la tierra del té”, recuerda.
Las muestras fueron enviadas semanas antes de la exposición para la instancia de catación. Aunque sabía que “Aldea de Montaña” era uno de los productos más elegidos por sus clientes, nunca imaginó el desenlace.
Durante la premiación ni siquiera escuchó el anuncio.
“No se entendía quién había ganado. Me enteré porque me empujaron para adelante”.
Un blend patagónico que enamoró al jurado
El blend ganador está compuesto por una hebra enrollada de té negro argentino acompañada por frutas y flores.
El resultado fue valorado por el equilibrio entre aromas, sabores y cortes.
Para Andrea, además del premio, hay algo más importante: haber demostrado que desde un emprendimiento nacido en San Martín de los Andes también se puede competir y destacarse a nivel nacional.
“Para ellos era como que venía alguien desde un pueblito lejano y terminaba llevándose el primer puesto”.
Lo que viene: representar a Neuquén dentro y fuera del país
Después del reconocimiento nacional, Amar Té ya tiene nuevas fechas confirmadas.
El próximo paso será participar en Fuegos, Humos y Sabores en San Martín de los Andes y luego representar a la provincia en Caminos y Sabores, en Puerto Madero.
También comenzaron a llegar invitaciones desde Uruguay, Córdoba y nuevamente Misiones.
Mientras tanto, Andrea sigue alternando guardias hospitalarias con ferias, producción y desarrollo de nuevos productos.
“Por ahora lo puedo llevar bien. Se fusionan los dos mundos”.
Y mientras sus hijos señalan las latas en las góndolas diciendo “mamá, acá estamos nosotros”, ella sigue descubriendo que aquel hobby que empezó entre pruebas y errores terminó convirtiéndose en una marca premiada a nivel nacional.
Porque, como resume ella misma:
“Este premio sabe a esfuerzo, pasión y corazón”.
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