2026-05-14

Educación

Familias de 7° C de la Escuela 313 denuncian pérdida de clases y falta de respuestas oficiales

Familias de estudiantes de 7° C de la Escuela 313 expresaron públicamente su preocupación por la situación educativa que atraviesa el curso desde el inicio del ciclo lectivo y denunciaron una “falta total de planificación y respuestas concretas” por parte de las autoridades educativas.

A través de un comunicado difundido este martes, señalaron que los alumnos acumulan semanas sin clases presenciales normales y aseguraron que sólo durante mayo ya perdieron más de 15 días efectivos de actividad áulica.

Según manifestaron, durante gran parte de ese tiempo los estudiantes recibieron únicamente cuadernillos con contenidos básicos y sin acompañamiento pedagógico suficiente. Además, sostuvieron que las dificultades no comenzaron recientemente, sino que se arrastran desde febrero, afectando la continuidad educativa del grupo.

Las familias remarcaron que hasta el momento no recibieron precisiones claras sobre cuándo podría normalizarse la situación y cuestionaron la ausencia de representantes de Supervisión en la reunión realizada este martes para abordar el conflicto.

De acuerdo al planteo difundido, durante el encuentro las respuestas quedaron nuevamente en manos del equipo directivo, que habría explicado que muchas decisiones “ya venían definidas desde arriba”, sin poder ofrecer soluciones concretas ni fechas ciertas.

Otro de los puntos que generó malestar entre madres y padres tiene que ver con la reorganización propuesta para el dictado de clases. Según indicaron, algunas instituciones habrían puesto reparos para compartir espacios con los estudiantes del curso, situación que calificaron como preocupante.

También cuestionaron el horario planteado —de 9 a 12 horas— al considerar que reduce considerablemente la carga horaria escolar y profundiza aún más la pérdida de contenidos.

A esto se suma la preocupación por el traslado y la seguridad de los estudiantes. Varias familias advirtieron que sus hijos deberán viajar en colectivo y luego caminar más de diez cuadras para llegar a la institución asignada, algo que consideran contradictorio frente al argumento oficial de priorizar la seguridad de los alumnos.

“Mientras los adultos discuten responsabilidades y espacios, nuestros hijos siguen perdiendo clases”, expresaron en el comunicado.

Las familias reclamaron medidas urgentes y advirtieron que no se trata de un simple problema administrativo, sino de una situación que afecta directamente el derecho a la educación y la continuidad pedagógica de los chicos.

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