Salud mental
Tramas que cuidan 2: Las palabras importan
En muchas de las situaciones que hoy atraviesan a niños, niñas y adolescentes —conductas de autoagresión, consumos problemáticos, violencias, sentimientos persistentes de soledad o desesperanza— hay algo que suele quedar en segundo plano: la dificultad para poner en palabras lo que se siente.
Y sin embargo, ahí hay una clave. Porque lo que no se nombra no desaparece. Se transforma. A veces, en silencio. A veces, en enojo. A veces, en el cuerpo.
En este punto, vale la pena detenerse en algo que muchas veces pasamos por alto: el lenguaje no sólo describe la realidad, también la construye. Lo que decimos —y lo que no decimos— tiene efectos. Hace mundo. Hace identidad.
Desde muy temprano, los niños y las niñas comprenden lo que les pasa a partir de cómo los adultos lo nombran. En ese vínculo de confianza, las palabras no se discuten: se incorporan. Se vuelven verdad. Por eso, cuando un adulto dice “sos así”, muchas veces no está describiendo una situación, está definiendo a una persona.
Y ahí aparece una doble responsabilidad: nombrar es importante, pero también lo es cómo nombramos.
No es lo mismo decir “te equivocaste” que “sos un fracaso”.
No es lo mismo decir “algo te está pasando” que “estás exagerando”.
No es lo mismo cerrar con una etiqueta que abrir una pregunta.
Porque las palabras pueden fijar, pero también pueden habilitar.
En la vida cotidiana, muchas veces se instalan frases que parecen inofensivas: “no se puede confiar en nadie”, “la vida es así”, “acá nada cambia”. Repetidas una y otra vez, dejan de ser opiniones para convertirse en verdades naturalizadas. Se transforman en el modo en que se mira el mundo.
Pero si el lenguaje tiene ese poder de construir, también tiene el poder de transformar.
Generar espacios donde la palabra circule no es un detalle menor: es una forma de cuidado. Hablar de lo que duele no lo agrava ni lo provoca. Lo vuelve visible, compartible, posible de ser acompañado.
Y sin embargo, frente a estas situaciones, suele aparecer una urgencia: entender. Buscar causas, explicaciones, razones. ¿Por qué pasa esto? ¿Qué lo provocó?
No siempre hay respuestas claras. Y aceptar ese límite también es parte del cuidado porque hay momentos en los que, aun sin comprender completamente lo que alguien atraviesa, podemos hacer algo fundamental: estar cerca, sostener, no soltar; escuchar sin apurar; acompañar sin juzgar; hacer lugar sin invadir.
En tiempos donde todo parece acelerado, donde las palabras circulan rápido y muchas veces sin peso, recuperar su valor se vuelve urgente. No para decir “lo correcto”, sino para decir de otro modo. Para abrir en lugar de cerrar. Para alojar en lugar de etiquetar.
Las palabras pueden ser límite pero también pueden ser puente. Y quizás ahí, en ese gesto cotidiano de nombrar, escuchar y acompañar, empiece a tejerse algo esencial: una comunidad donde nadie tenga que atravesar el dolor en soledad.
Para quien quiera seguir leyendo sobre este tema, recomendamos los textos “Realidades y relaciones: aproximaciones a la construcción social”, de Kenneth Gergen y “La confianza en las relaciones pedagógicas”, de Laurence Cornu.
(Esta reflexión se inscribe en la serie “lo que duele y no siempre se ve”- Instituto de Formación Docente N°3 @ifd3_sma )
—-------------------------
Ante cualquier emergencia, hay una línea gratuita y confidencial de Salud Mental disponible las 24 horas: 299 535 8191 (llamadas y mensajes). Para urgencias, el número de emergencias es el 107.
El servicio de salud mental funciona de manera descentralizada en los centros de salud de nuestra ciudad. Los días y horarios habilitados para consulta espontánea son los siguientes:
-
Chacra 30 (Los Lagos, al lado de la delegación municipal): martes y jueves desde las 8.30 hs. Tel.: (2972) 411 188 — WP: 2972 405 852 (solo mensaje)
-
Tiro Federal (Tte. Cnel. Pérez y Weber): lunes de 13.30 a 15.30 hs. Tel.: (2972) 428 145 — WP: 299 606 7656 (solo mensaje)
-
Vega Maipú (Hugo Berbel entre Gregorio Álvarez y Bera Koessler): lunes de 13 a 15.30 hs. Tel.: (2972) 413 856 — WP: 294 4418058 (solo mensaje)
-
Arenal (Los Cerezos y Piñones): miércoles de 11 a 15.30 hs. Tel.: (2972) 426 011 — WP: 2972 543816 (solo mensaje)
-
Hospital Ramón Carrillo: atención a demanda espontánea, guardia las 24 horas.