Temporada de caza 2026
Parques Lanín y Nahuel Huapi fijaron fechas, remates y valores base para la temporada de caza 2026
La Administración de Parques Nacionales (APN) oficializó las fechas y condiciones para los remates públicos que definirán la temporada de caza 2026 en los Parques Nacionales Lanín y Nahuel Huapi, una actividad considerada por el organismo como parte del manejo ambiental y control selectivo de especies exóticas.
Remates públicos en marzo y abril
Los remates correspondientes a la subasta de áreas, turnos y valores base se realizarán en la provincia de Neuquén durante los meses de marzo y abril. Desde la APN indicaron que la actividad cinegética planificada “genera recursos para las economías regionales” y constituye una herramienta de conservación bajo criterios ambientales.
Fechas y sedes confirmadas
Los remates se harán en dos jornadas consecutivas:
- Parque Nacional Lanín: jueves 27 de noviembre de 2025, a las 11:00, en la dependencia de Gendarmería Nacional de San Martín de los Andes.
- Parque Nacional Nahuel Huapi: viernes 28 de noviembre de 2025, a las 11:00, en el Centro de Convenciones de Villa Traful.
Valores base para las áreas de caza
Durante las subastas se establecerán los turnos habilitados para 2026 y los valores base de cada área, que varían según características ambientales, accesibilidad y demanda.
En el Parque Nacional Lanín, los montos base muestran amplias diferencias entre las 16 áreas subastadas, con valores que van desde $179.000 hasta $4.548.000 según turno y ubicación.
En el Parque Nacional Nahuel Huapi se registran los valores más altos, destacándose el área Lago Nuevo, cuyos turnos oscilan entre $6.650.000 y $14.000.000.
Costos adicionales y permisos obligatorios
A los valores base se suman costos por permisos, derechos y precintos, que aplican tanto en áreas fiscales como en propiedades privadas dentro de ambos Parques Nacionales.
Control de especies exóticas invasoras
La caza deportiva controlada en estos espacios forma parte del manejo de especies exóticas invasoras como el ciervo colorado y el jabalí, cuya presencia altera la flora, la fauna nativa y los procesos ecológicos de los ambientes protegidos. Según la APN, esta herramienta contribuye a reducir el impacto sobre los ecosistemas y a sostener actividades económicas vinculadas a los territorios.